Soporte II: Naipes de objetos.
Con estos naipes, se puede intencionar el desarrollo de diversas habilidades, relacionadas con la observación, la descripción, la comparación, la clasificación, el orden alfabético, la formulación de preguntas, la asociación de ideas, etc. por medio del desarrollo de la expresión oral y del pensamiento. De este modo, los participantes vencen el temor a ser escuchados, a participar en voz alta, pues se crea un ambiente lúdico. También se aplica como dinámica de animación, cuando los integrantes de un grupo están muy cansados o distraídos, se dedican 5 minutos a recrear alguno de los ejemplos, lo que provocará relajación y ánimo.
1. Descripción del material requerido:
Naipes con dibujos de objetos de la vida diaria, con diversidad de funciones. Por ejemplo, artículos domésticos, medios de transporte, elementos de la naturaleza, herramientas, comestibles, juguetes, etc. En su defecto, se pueden utilizar objetos de la vida real, que los participantes puedan elegir al azar pero que además puedan ocultar con facilidad en sus manos o ropa.
2. Procedimiento:
Cada participante recibe un naipe de objeto, el que se debe ocultar de modo que no sea visto por los demás. Por turno, irá participando según la consigna que entrega el animador del grupo, relacionada con el objetivo a lograr o las habilidades a desarrollar. El resto del grupo permanece atento pues debe participar formulando preguntas y respondiendo asertivamente a los desafíos planteados. Se sugiere dar una consigna por vez, permitiendo a todos la ejercitación en las habilidades a desarrollar. También se puede realizar en parejas.
3. Aplicación al desarrollo de diferentes habilidades:
Éstas, se relacionan por ejemplo, con la descripción y caracterización, la formulación de preguntas, la identificación, el establecimiento de relaciones, la comparación, el diálogo, la imaginación, la analogía, la secuencia temporal, la transformación, la negación de características, la expresión de necesidades, la ejercitación de rimas, la invención, el análisis, la divergencia, la fundamentación.
3.1. Adivinando con pistas:
La dinámica consiste en que un participante tiene que describir su objeto de tal manera que dificulte a los demás adivinar lo que es. Siempre utilizará elementos verdaderos en su descripción, pero que sean tan generales que los demás tengan que retener información y luego plantearse hipótesis sobre el objeto aludido antes de responder. Por ejemplo, si tiene el dibujo de un reloj, podrá decir: “tiene números, a veces se escucha, hay grandes y chicos, puede llevarlo la persona o estar colgado...” Poco a poco, dará pistas más cercanas, hasta que los demás participantes adivinan de qué objeto se trata. Quien adivine, continuará el juego.
3.2. Adivinando con preguntas:
En este caso, los demás participantes hacen preguntas sobre las características del objeto y quien lo tiene sólo puede responder “sí” o “no”. Por ejemplo: “¿Es de madera...(o nombrando otros materiales...)? ¿sirve para....(señalar diferentes acciones..)? ¿es una animal....? ¿tiene ojos....? Quien adivine el objeto oculto, continua la dinámica.
3.3. Identificándonos con el objeto:
Cada participante se pone en el lugar de ser el objeto que le tocó y expresa cómo le gustaría ser si fuera dicho objeto, dando al menos 5 características, explicando las razones que tiene para ello. Por ejemplo: “Si yo fuera un.... (el objeto), me gustaría ser....(dar las características), y servir para.... (o bien, porque así... o ya que así....) Los demás tienen que adivinar de qué objeto se trata.
3.4. Estableciendo relaciones:
Un participante muestra su objeto y pide que los demás vayan diciendo por turno, una palabra relacionada con el mismo. Se pueden establecer relaciones de uso, características del objeto o derivados del mismo. Por ejemplo: Si tiene un reloj: relojero, minutero, hora, despertador, puntual, ritmo, tic-tac, etc.
3.5. Si Fuera de ficción, sería...
Cada participante imagina su objeto desde la ficción, en el año 2.100, dando las características correspondientes. Los demás adivinarán de qué objeto se trata.
3.6. Antes y depués:
un participante describe cómo era el objeto antes de ser lo que es, de qué materiales surgió, quienes intervinieron para ser lo que es y luego relata qué sucederá con el mismo, en qué terminará. Por ejemplo: fósforo: surgió de la madera de un árbol y se convertirá en cenizas si es encendido.
3.7. ¿En qué se puede transformar?:
Cada participante debe imaginar las diferentes alternativas de transformación que puede sufrir el objeto, señalando el proceso.Por ejemplo, una silla, podría transformarse en leña para una chimenea, y se convertiría en cenizas.O bien, si se le colocan cuerdas, podría transformarse en un columpio...
3.8. Mi objeto no es...
Cada participante describe su objeto diciendo lo que no es. Por ejemplo: unpájaro: no es de metal, no tiene 4 patas, no galopa, no es vegetal, no puede nadar, etc. Los demás tienen que adivinar qué objeto es, reteniendo la información que se va entregando.
3.9. Necesidades del objeto:
El participante se pone en el lugar del objeto y piensa cuáles son sus necesidades. Por ejemplo: si fuera una torta, requeriría ser consumida en un determinado tiempo, ser refrigerada, ser protegida de los insectos, necesitaría azúcar, estar un tiempo en el horno, etc. Los demás formulan hipótesis a medida que se dan las necesidades del objeto.
3.10. No me gustaría ser...
El participante imagina ser el objeto que tiene en su poder y justifica por qué no le gustaría ser dicho objeto. Por ejemplo: “No me gustaría ser una pelota, porque siempre anda dando bote por todos lados y todos la patean....”
SUGERENCIAS PARA TRABAJO EN PAREJAS:
3.1. Búsqueda de semejanzas y diferencias:
Se forman parejas, se muestran los objetos y buscan al menos 5 semejanzas y 5 diferencias entre ambos. Por ejemplo: entre “Blusa y Reloj”: ambos son usados en contacto con el cuerpo, ambos pueden tener números, pueden ser de igual color. Diferencias: material con que se fabrica, función de cada uno, etc.
3.2. Creando diálogos:
la dinámica consiste en que los participantes, en parejas, se imaginen un encuentro entre sus objetos a los que dan vida e inventan un diálogo. ¿de qué podrían conversar, qué podrían decirse? Por ejemplo: “Un árbol a un teléfono: ¡Oh! Qué bien lo paso contigo porque tus cables pasan cerca de mí. Escucho unas conversaciones muy entretenidas!. El teléfono responde: ¡No seas intruso! Las conversaciones son privadas y tú no tienes nada que meterte!”
3.3. Creando rimas:
El desafío es crear una rima de al menos dos versos para el objeto asignado.
Por ejemplo: “A mí me tocó una silla, ¡ay! Qué loca es esa chiquilla! ¡se pintaba toda de amarilla!”.
3.4. Preguntando al otro:
usando la creatividad, el humor, la divergencia, el absurdo, lo ignorado, se formulan preguntas al objeto del otro. Por ejemplo, a quien tiene una ventana, “¿cuántos ojos han mirado por tus cristales?”
4. Evaluación de las dinámicas:
Al término de cada dinámica es conveniente tomar conciencia de las habilidades desarrolladas, de las dificultades y facilidades que se presentan en su desarrollo, rescatando siempre la importancia de un lenguaje más fluido, de un vocabulario enriquecido en la aplicación de estas dinámicas tan simples y rápidas.
Se pueden fomentar competencias grupales en que se preparan para participar en estas dinámicas, de modo que las oportunidades de desarrollar el lenguaje se multipliquen, sin perder el entusiasmo por participar.
